Mileienzuela

La vanidad como característica política

Por Martin Lencina

El pais sigue en una situación económica crítica para millones de argentinos. El nuevo gobierno nacional apenas asumió tomo medidas económicas que perjudicaron aun más la vida cotidiana. En un mes de gobierno triplico la inflación, y llamo a festejar a todos los ciudadanos si la inflación de enero vuelve a ser de un %25. Es un hecho insólito que un presidente llame a festejar medidas económicas que perjudican al trabajador común. Pero eso no es todo, otra característica del presidente es su discurso violento contra diferentes líderes políticos, que según su visión mesiánica son la encarnación del mal, llamo dictador al presidente de Venezuela Nicolás Maduro, le dijo al Papa que es la encarnación del demonio, critico a China por ser un país comunista (es el único comprador de soja de la argentina), lo último fue llamar Asesino al presidente de Colombia.

La visión narcisista del Milei no le permite ver, que mientras se la pasa insultando a líderes políticos de otros países, las decisiones que toma en materia de política económica están perjudicando y agudizando la situación de millones de argentinas y argentinos. Por ahora solo está cuidando a las grandes empresas, todas las medidas apuntan a que los grandes empresarios extranjeros y nacionales no pierdan con la inflación. Los grandes perdedores y olvidados es el ciudadano común, como el mismo suele llamarlo. Mientras se pelea en las redes sociales con los artistas que dan su opinión sobre las medidas de sus gobierno, como fue el caso del ataque que sufrió Adrian Suar, le pide a los argentinos que es necesario pasarla mal, que aguanten, y no critiquen porque estuvieron callados 4 años.

La violencia verbal no solo se limita a lo que según él son los representantes del mal, sino que también reta a todo el pueblo argentino, les pide que se sometan a sus políticas sin criticar, hecho insólito para un presidente que llama Autoritario y dictadores a otros líderes políticos. Es el primer gobierno que ningunea una protesta social, subestimando el enojo de un sector importante de personas. Amenaza públicamente a los gobernadores que no acompañan el proyecto de ley que impulsa. Su visión limitada y autoritaria puede llevar a la argentina a una crisis económica profunda sin precedentes. Su rasgo autoritario se hace cada vez más evidente ante la opinión pública. Sin embargo su ego narcisista le hace creer que es un “elegido”, y que sus ideas de “libertad”, son las únicas que pueden hacer de la argentina una potencia mundial (aclaro que seguro será dentro de 35 años), Mileinzuela es la utopía de nuestro presidente.

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